Selfie radiooncológico 5/5 (4)

Supongamos que un grupo de radiooncólogos nos hiciéramos un selfie. Hasta aquí nada anormal, pues la moda y la cultura del selfie se ha impuesto hasta tal punto que de hasta la Fundación del Español Urgente (Fundéu) ha adaptado el vocablo en español con la grafía selfi como sinónimo de nuestra palabra autofoto. Pero profundizando en el selfie, desconozco si alguno de nuestros radiooncólogos de esa particular foto nos hemos parado a pensar con verdadero espíritu autocrítico. Es decir, si nos hemos hecho un buen selfie metafóricamente hablando, analizando cómo nos vemos y percibimos nuestra especialidad médica desde distintos ángulos de visión: de frente, desde arriba, desde los lados, desde abajo o a vista de dron.

Así que me pregunto ¿cómo nos vemos a nosotros mismos? ¿Mostramos seriedad o una bonita sonrisa? ¿Ofrecemos una mueca forzada quizá o una plácida espontaneidad? ¿Nos vemos solemnes o indiferentes? ¿Salimos favorecidos o distorsionados?

A vista de pájaro (o dron para ser más modernos y acordes a esta era tecnológica) nos encontramos ocultos en el sótano de los hospitales bajo muros de espeso cemento que dificulta que seamos vistos. Con suerte se puede observar algún cartel indicativo de su situación donde estamos. Si nos colamos por dentro posiblemente tengamos que preguntar al primero que pase de blanco, muchas veces sin demasiada fortuna, pues posiblemente puede que tampoco lo sepa. La radioterapia es desconocida hasta para los propios sanitarios que trabajan en un hospital.

Dentro ya del búnker, nos encontramos en nuestro hábitat natural, protegidos, en nuestro entorno particular, con una jerga característica y mucha tecnología, aunque la más importante es la que llevamos nosotros mismos incorporada: la humana. En este lugar si nos hacemos un selfie desde arriba salimos favorecidos, sonrientes y orgullosos del potencial de nuestro trabajo para curar el cáncer. Sin embargo, si nos hacemos una foto ladeada, se obtiene una imagen un tanto distorsionada y alguno de nosotros no nos vemos como quisiéramos. Sentimos que la foto no nos hace justicia. Y así nos ven muchos de nuestros compañeros fuera de esta especialidad.

Si cogiéramos un paloselfi y escogiéramos un ángulo muy bajo, correríamos el riesgo de dejar que se entreviera nuestra ropa íntima a pesar de que nos viéramos más altos, esbeltos o grandilocuentes. Cojamos pues el paloselfi y coloquémoslo de frente junto a todos los actores de la radioterapia, con una sonrisa serena, segura y sincera. Me pregunto, ¿nos hemos puesto así alguna vez?(metafóricamente hablando, claro está). En mi humilde opinión no. Y explico por qué.

Es relativamente fácil mirarse el ombligo, agazaparse en el calor de nuestro refugio y no analizar con autocrítica el por qué seguimos siendo “invisibles” o “incomprendidos”. Invito pues a hacernos un buen selfie para encontrar respuestas y soluciones.

Así se ve a si misma mi compañera radioncóloga Castalia Fernández, incomprendida

Sabemos que la Oncología Radioterápica (aunque personalmente prefiero el término más corto de Radiooncología) carece de la visibilidad, el reconocimiento y el conocimiento necesarios tanto por la población general como por nuestros compañeros del entorno hospitalario. Los propios radiooncólogos somos responsables en gran medida de que así sea y deberíamos reflexionar y debatir seriamente sobre esa idea.

Así se ve a sí mismo mi colega Amadeo Wals, algo enajenado y feliz de su no cumpleaños

Como no quiero instalarme en la queja y pensar que poco se puede hacer, prefiero centrarme en la búsqueda de posibles pequeñas acciones que están en la mano de todos y que nos podrían ayudar a salir de la invisibilidad. He aquí algunas ideas:

Educación para la Salud: Si queremos que nos conozcan primero hemos de educar a la población general en el conocimiento básico de la Radiooncología a través de charlas informativas en colegios, institutos, centros de formación profesional, centros cívicos u otros auditorios, campañas contra el cáncer, talleres en los hospitales, asociaciones y escuelas de pacientes. Divulgar no es una cuestión baladí, es algo que considero fundamental para poder llegar a todos. Exige un esfuerzo, pero os aseguro por experiencia que es bien recompensado. Seguro que cada uno de los radiooncólogos de nuestro país podría dar una charla de este tipo en su ciudad.

Aquí una servidora explicando lo que es la Oncología Radioterápica a alumnos de Primaria
 

Universidad: Nuestra presencia en la carrera de Medicina es prácticamente testimonial y los estudiantes de Medicina no rotan habitualmente por nuestros Servicios. Una buena manera de darnos a conocer los hospitales que dispongan de una Facultad de Medicina cerca sería fomentar rotaciones en esta especialidad médica en el ámbito de la Oncología. También deberíamos explicar más y mejor a los estudiantes que hayan finalizado sus estudios y estén preparando el MIR qué es y por qué escoger Oncología Radioterápica no es una mala opción.

 

– Comités de Tumores: Habitualmente todos los radiooncólogos participan en los Comités de Tumores de sus hospitales y es allí dónde más podemos ejercer nuestra presencia dentro de nuestro entorno hospitalario y establecer guías o protocolos de actuación por patologías. Sin embargo, hay hospitales pequeños o comarcales que carecen de esta especialidad y desconocen todas las indicaciones de nuestros tratamientos incluso aunque dispongan de oncólogos médicos. Sería bueno tener algún tipo de presencia en ellos y tratar de ser accesibles a las dudas o consultas de sus médicos especialistas. Foros, mails, atención telefónica o telemática son opciones asequibles que les haría pensar en la radioterapia como opción terapéutica de sus enfermos.

Atención Primaria, Urgencias y Cuidados Paliativos: Es por todos conocida la brecha existente entre Atención Primaria y Atención Especializada, aunque no voy a analizar ahora las causas. Hemos de tener presente que la principal puerta de entrada de los pacientes viene representada por los Médicos de Familia y los Médicos de Urgencias por lo que tratar de acercarnos a ellos puede facilitar y mejorar nuestro trabajo. Esto es extensible a los médicos que se dedican a Cuidados Paliativos, aunque, al menos en mi experiencia, ellos si conocen nuestra especialidad y nos consultan con frecuencia los casos. Hace poco me explicaron una iniciativa que se había aplicado en el Servicio de Oncología Radioterápica del Hospital Marqués de Valdecilla de Santander donde durante un horario establecido tenían una línea abierta para que los Médicos de Familia pudieran realizar consultas telefónicas sobre la radioterapia. En las Urgencias de los hospitales pasan muchos médicos que nos desconocen por lo que es también competencia nuestra darnos a conocer y facilitar nuestra accesibilidad y ofrecer guías de actuación en casos de urgencia, como por ejemplo, en una compresión medular.

Medios de comunicación y Redes Sociales: La información sobre la Oncología Radioterápica en los medios de comunicación tradicional, léase prensa, radio y televisión, es muy escasa y en demasiadas ocasiones está mal redactada, es confusa o alarmista. Sigue siendo nuestro caballo de batalla la mala prensa que tienen las radiaciones, máxime cuando su potencial curativo es cada vez mayor y quisiéramos que esta circunstancia fuera más conocida. Es importante que los periodistas nos conozcan, sepan en qué consiste nuestro trabajo y vayamos de la mano para dar información de calidad al ciudadano. Por otro lado, internet y las redes sociales están teniendo cada vez más protagonismo en temas de salud por lo que nuestra presencia digital se está convirtiendo en una herramienta imprescindible. Si los pacientes están buscándonos, nosotros debemos estar ahí para dar respuesta a su necesidad de información fiable, contrastada y expresada en un lenguaje que el paciente pueda comprender fácilmente. Este recurso está al alcance de todos, sólo requiere una básica competencia digital y tiene sin duda un gran potencial.

Instituciones sanitarias:  La presencia de radiooncólogos en puestos directivos dentro de las instituciones sanitarias es muy baja y ello dificulta que nuestras demandas sobre las necesidades en términos de adquisición y reposición de nuevas unidades de radioterapia se vean mermadas. Los jefes de servicio de Oncología Radioterápica han de hacer en muchas ocasiones esfuerzos titánicos con informes detallados, memorias y reuniones con los directivos para que se comprendan sus necesidades. Una vez medianamente comprendidos y alcanzados los acuerdos, surge la dificultad añadida de poner en marcha y materializar lo acordado. Estar presentes en las instituciones ayudaría y mucho a mejorar nuestro equipamiento tecnológico.

 Les dejo con este sencillo y didáctico video sobre lo que es la Radioterapia.

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2 respuestas a «Selfie radiooncológico»

  1. Hola muy buen día, me parece algo muy positivo que permitas que mas gente conozca tu labor, compromiso y amor por tu profesión, si bien leyendo este articulo es cierto que normalmente la radiooncología no es una especialidad conocida
    ,y hasta en ciertos casos es subestimada; tienes razón al comentar que incluso desde la universidad no tenemos acceso a saber sobre ella y durante las practicas, el internado y las rotaciones no podemos convivir y conocer más sobre ello, es por ello que me gustaría ,si fuera posible, me pudieras ampliar mi panorama ya que hace unos años que la consideré una posibilidad para la especialidad, sin embargo no tengo la oportunidad de conocer radiooncologos que pudieran decirme mas acerca de ¿que fue lo que les llamo la atención, lo que les enamoró para elegir esta como una opción de vida y carrera? ¿como se maneja su plan de estudios a manera general? por ejemplo he escuchado que en algunas instituciones es necesario hacer varios años de medicina interna y ya después se enfoca mas a las bases de la radioterapia, y si por ejemplo en mi caso muy personal si me gusta más lo relacionado a procedimientos o el área quirúrgica esto podría ayudarme o de plano estaría muy perdida de considerar esta especialidad una opción.
    Le agradezco de antemano el tiempo al leer este comentario y a su vez le mando una felicitación y mis mejores deseos para que siga ayudando a sus pacientes y tenga mucho éxito en todas sus actividades como médico y personalmente.

    1. Estimada Fernanda: Gracias por tu amable comentario. ¿Eue fue lo que me llamó la atención, lo que les enamoró para elegir esta como una opción de vida y carrera? En realidad en España cuando acabas la carrera se conoce poco de la especialidad. En mi caso tenía claro que me quería dedicar a una especialidad oncológica y opté por ella por todo lo novedoso que tenía frente a otras especialidades médicas, dentro del sistema MIR en el que vas optando a una especialidad y plaza en función de un examen y la nota obtenida final.¿Cómo se maneja su plan de estudios a manera general? Es una especialidad de 4 años (aunque honestamente hoy día debería ser de 5) en la que los 2 primeros te lo pasas rotando por especialidades afines: Medicina Interna, Oncología Médica, Radiología, ORL, Ginecología, Hematología, etc. Luego ya empiezas a integrarte en la dinámica de trabajo del Servicio aprendiendo no sólo clínica, sino también Física Médica. En el cuarto año empiezas a rodar de forma similar a los especialistas. Es cierto que nuestra especialidad es medico-quirúrgica pues hay una parte, la braquiterapia, que precisa de pericia en ese sentido. Un cordial saludo.

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