Mitos y realidades en Oncología
- El Cáncer: Un aprendizaje en nuestra vida.
- La autoestima y el autoconcepto afecta en el afrontamiento del paciente con cáncer.
- Cáncer = Incertidumbre
- La recaída tiene que ver con el estrés y estilos de vida no adecuados
- Tener cáncer es una sentencia de muerte
- El cáncer no presenta ningún síntoma
- El cáncer es hereditario
- El cáncer es contagioso
- El sol provoca cáncer
- Los golpes en el pecho y los sujetadores con aros pueden desencadenar cáncer de mama
- Al extirpar el tumor, se diseminan las células tumorales y por tanto es mejor “no tocarlo”
- Después de varias fecundaciones in vitro aumenta el riesgo de cáncer de mama
- Los anticonceptivos orales producen cáncer
- El teléfono móvil, vivir cerca de una zona con cables de alta tensión y cocinar con microondas produce cáncer
- Hay plantas que curan el cáncer
- No se puede pinchar en el brazo de la mama operada
- Los desodorantes producen cáncer
- Los edulcorantes artificiales producen cáncer
- El consumo de azúcar alimenta el cáncer
- La ingesta de soja provoca cáncer
- No se puede evitar el cáncer
We can be heroes
El invento consiste en un molde, apto para congeladores, que realiza una esfera de hielo adaptada a la forma de la boca y que contiene un palo para facilitar su utilización durante el tratamiento. Dicho proyecto se ha desarrollado en base a la experiencia personal de Ana, presidenta de We can be heroes, una joven de 29 años que ha superado un cáncer de mama, con la colaboración del Grupo de Investigación BISITE, de la Universidad de Salamanca, que dirige el Vicerrector de Investigación y Transferencia, Juan Manuel Corchado.
¿Qué es la Hipertermia Oncológica?
En Medicina, como en otras disciplinas, exiten técnicas que por diversas razones entran en desuso y de repente, como si de un “déjà vu” se tratara, vuelve reforzado. El caso de la Hipertermia Oncológica es una de ellas. La Hipertermia Oncológica es una técnica de tratamiento para el cáncer que se ha venido utilizando desde hace bastante años junto a radioterapia y/o quimioterapia, quizá sin demasiada protocolización o tratamientos homogéneos, motivo por el que su uso no ha llegado a tener mayor peso y presencia dentro de la Oncología. Sin embargo recientemente se han desarrollado (y comercializado) sistemas tecnológicos de aplicación de tratamientos más precisos que están haciendo que su uso esté cada vez más extendido para el tratamiento del cáncer (fundamentalmente en Oncología Radioterápica) en Alemania, Italia, Holanda, EEUU, Japón entre otros países.
La Hipertermia Oncológica es una terapia adyuvante que potencia la acción de la quimio y/o radioterapia, que consiste en la elevación de la temperatura de una porción anatómica donde tiene alojado su tumor, del paciente. La tecnología médica aplicada en el momento actual nos permite contar con dispositivos que elevan artificialmente la temperatura local. Esta técnica resulta de gran eficacia frente al cáncer, ya que la elevación de la temperatura de forma local y controlada en el interior del tumor actúa de potente radiosensibilizador, reduciéndose así la fracción superviviente de células malignas.
Se ha observado que la hipertermia puede reducir la natural hipoxia tumoral (baja concentración de oxígeno en las células tumorales) a 41ºC como resultado de cambios en el flujo sanguíneo tumoral y/o saturación de la oxihemoglobina.
A esa temperatura, la mejora de la oxigenación parece jugar un papel importante en la mejora de la eficacia de la radioterapia. El efecto de la radioterapia se basa en el daño al ADN celular tumoral a través de mecanismos directos e indirectos, por medio de la creación de radicales libres de oxígeno. EL calor actúa mejorando ambos mecanismos. Por un lado se obstaculiza la reparación del ADN y por otro se aumenta la perfusión, aumentando la presencia de oxígeno para la creación de radicales libres. Dado que la investigación en biología molecular está en contínuo crecimiento, se reconoce que en un número de procesos intracelulares existe un comportamiento específico dependiente de la temperatura. Se han encontrado en laboratorio varias interacciones posibles que tienen un gran potencial en el tratamiento del cáncer.
Entre estos mecanismos hay evidencia de:
- Mejora de los efectos antitumorales de diversos medicamentos (también los citostáticos o quimioterapia) y de la radiación (por lo general en el rango de 40 a 43 ° C)
- La inducción de procesos inmunológicos (39-41 ° C, rango de fiebre)
- Inducción de la expresión génica y la síntesis de proteínas (40 – 42 ° C)
- Influencia en el microambiente tumoral de una manera que hace mejor el tumor accesible para algunas terapias
Por supuesto, siempre hay un efecto citotóxico de calor por sí mismo, típicamente a temperaturas más altas (por encima de 43 ° C). Este efecto es explotado principalmente en intervenciones termoablativas.
Sin embargo, la contribución más beneficioso de la hipertermia para tratamientos oncológicos se basa en la mejora de la eficacia de otras modalidades de tratamiento (radioterapia, quimioterapia, radio-quimioterapia, terapia génica, la terapia inmune, etc.). El uso de la hipertermia como un agente modificador de respuesta a la dosis de radiación es, en particular, el aumento de la relación terapéutica, es decir, una mayor eficacia sin toxicidad adicional.
A la misma temperatura, parece ocurrir el daño de los vasos sanguíneos. La hipertermia, de hecho, puede inhibir la angiogénesis (formación de pequeños vasos sanguíneos que alimentan el tumor) in vitro e in vivo. Por otra parte, podemos evaluar que también otros efectos inducidos por el calor contribuyen a la inhibición de la replicación del ADN in vivo, tal como puede ser la acumulación de proteínas de matriz nuclear y otras alteraciones de la estructura de la cromatina.
En estos momentos existen grupos de trabajo internacionales para el estudio de la Hipertermia dentro de ESTRO (Sociedad Europea de Oncología Radioterápica), ASTRO (Sociedad Americana de Oncología Radioterápica), así como sociedades científicas afines a nivel europeo (por ejemplo la ESHO con más de 30 años de existencia).
En EEUU se han publicado recientemente (Octubre del 2014) unas guías para la implantación de Hipertermia en los Servicios de Oncología Radioterápica avaladas por múltiples Universidades estatales americanas.
Destacar que el uso de la hipertermia está dentro del plan de formación de nuestra especialidad de Oncología Radioterápica.
El Dr. Jorge Contreras del Hospital Carlos Haya de Málaga está impulsando un grupo de trabajo en este campo en España que espero y deseo dé sus frutos.
Les dejo con este video (en inglés) en el que se explican los beneficios de la hipertermia por diferentes expertos mundiales.
El final de la vida desde el prisma infantil
“Como médico oncólogo, ya endurecido con largos 29 años de actuación profesional, puedo afirmar que he crecido y he cambiado con los dramas vividos por mis pacientes. No conocemos nuestra verdadera dimensión hasta que, golpeados por la adversidad, descubriendo que somos capaces de ir mucho más allá. Me acuerdo con emoción del Hospital del Cáncer de Pernambuco, donde di mis primeros pasos como profesional. Empecé a frecuentar la enfermería infantil y me apasioné por la Oncopediatría.
Viví los dramas de mis pacientes, niños víctimas inocentes del cáncer. Con el nacimiento de mi primera hija, comencé a asustarme al ver el sufrimiento de estos niños.
¡Hasta el día en que un ángel pasó a por mí! Mi ángel vino en forma de una niña de 11 años de edad, ya sacudida por dos largos años de tratamientos diversos, manipulaciones, inyecciones y toda tipo de incomodidades provocadas por la quimio y la radioterapia.
Pero nunca vi a este pequeño ángel flaquear. La vi llorar muchas veces; también vi el miedo en sus pequeños ojos; al fin y al cabo, ¡era humana!
Un día llegué al hospital muy temprano y encontré a mi pequeño ángel sola en la habitación. Pregunté por su madre. La respuesta que recibí, aún hoy, no consigo contarla sin experimentar una profunda emoción.
— Tío, me dijo ella — a veces mi madre sale del cuarto para llorar a escondidas en el pasillo. Cuando yo muera, creo que ella va a sentir mucha nostalgia. Pero, yo no tengo miedo a morir. ¡Yo no nací para esta vida!
Le pregunté: — ¿Y qué es la muerte para ti, querida mía?
– Escucha, cuando la gente es pequeña, a veces, nos vamos dormir a la cama de nuestros padres y al día siguiente nos despertamos en nuestra propia cama. ¿A que sí? (Recordé a mis hijas, en la época en que eran niñas de 6 y 2 años, con ellas yo hacía exactamente igual). Esto mismo es.
– Un día yo me dormiré y mi padre vendrá a buscarme. Me despertaré en la casa de él, ¡en mi verdadera vida!
Me quedé estupefacto, no sabía qué decir. Me impactó la madurez con que el sufrimiento había acelerado la visión y la espiritualidad de aquella niña.
– Y mi madre me recordará con nostalgia – añadió ella.
Emocionado, conteniendo una lágrima y un sollozo, le pregunté:
– ¿Y qué significa la nostalgia para ti, querida mía?
– ¡La nostalgia es el amor que permanece!
Hoy, a los 53 años de edad, desafío a quien quiera a dar una definición mejor, más directa y simple de la palabra nostalgia: ¡es el amor que permanece!
Mi angelito ya se fue hace muchos años. Pero me dejó una gran lección que ayudó a mejorar mi vida, a intentar ser más humano y cariñoso con mis pacientes, a revisar mis valores. Cuando la noche llega, si el cielo está limpio y veo una estrella, para mí es “mi ángel “, que brilla y resplandece en el cielo.
Imagino que ella es una estrella fulgurante en su nueva y eterna casa.
Gracias angelito, por la vida bonita que tuve, por las lecciones que me enseñaste, por la ayuda que me diste. ¡Qué bueno que existe la nostalgia! El cariño que queda es eterno”.