Bienvenid@ a "Un Rayo de Esperanza". Soy Virginia Ruiz, una radiooncóloga que se define como médico en el sentido amplio de la palabra, con un interés especial por todo lo que rodea al enfermo oncológico. Creo firmemente en la Medicina Basada en la Evidencia, pero también en la Medicina Basada en la Diferencia y en la Experiencia. Estoy en la senda hacia una Medicina Humanista, porque si lo pensamos bien no existen enfermedades, sino enfermos…
Hace unos días, una paciente de la consulta me habló de una autora llamada Laura Terradillos y de su libro-cuento titulado ¿Qué le pasa a Benjamín? Se da la circunstancia, que yo misma desconocía, de que Laura Terradillos Bilbao, es Psicóloga y Terapeuta Familiar y trabaja en un centro educativo de formación profesional. Aunque ella estudió en Salamanca y en Madrid, su vida profesional siempre ha estado ligada a su tierra, Burgos, curiosamente la misma ciudad donde yo resido y trabajo como radioncóloga. Laura ama su ciudad y la admira por su sencillez y monumentalidad, queriéndola incluir en este proyecto literario con pequeños comentarios sobre ella. Una casualidad que he de confesarles, me emocionó. Laura, pretendía con este cuento encender la curiosidad de los lectores y animarles a tomarse un respiro por Burgos, una ciudad llena de Historia, buen vino y buen lechazo (aunque parezca que sólo se nos conoce por el frío, la morcilla y el queso fresco).
Laura Terradillos se define a sí misma como “escritora” por necesidad e “ilustradora” desde que pudo coger un lápiz. Ella dice humildemente que nunca ha destacado en ninguna de estas dos facetas, pero eso no ha mermado la enorme ilusión por intentar plasmar en un papel lo que siente y lo que piensa. Bello ¿verdad?
En este tiempo que le ha tocado vivir y tras superar un cáncer, no ha encontrado mejores herramientas que éstas para lanzar un granito de esperanza a todas aquellas personas que estén pasando por un proceso parecido. Sobretodo se siente animada al ver que a ella le ha servido para hacerse entender con su hijo y para llenar de creatividad las horas largas de tratamiento oncológico.
¡Todos somos tripulantes del mismo barco, y qué bonito es compartir esfuerzos para llegar a buen puerto!
El cuento nace de la necesidad de Laura de explicar a su hijo la enfermedad por la que ella atravesó, un cáncer de mama. Ella no conocía hasta la fecha ningún material al respecto, por lo que se le ocurrió dibujar las distintas fases del tratamiento: el hospital, la quimioterapia con su consecuente caída del pelo. Cada noche Laura le mostraba a su hijo, lo que le iba a suceder. Él lo aceptaba con naturalidad, hacía alguna pregunta y se dormía tranquilo.
La capacidad de anticipar y visualizar la realidad a través de los dibujos, sirvió para que toda la familia asimilara lo que estaba pasando y prepararse para cada etapa. Laura, al darse cuenta de lo bien que su familia estaba aceptando el proceso no dudó en compartir la idea en un pequeño proyecto literario que a su vez ayudara a otras personas. Fue entonces cuando se atrevió a plasmar más situaciones cotidianas que a través de sus ojos de psicóloga le había tocado trabajar con otras familias.
En este libro se cuentan cuatro sencillos relatos que ilustran el proceso de adaptación de una familia con un hijo entre 4-6 años y que se titula “Mi mamá está malita”, donde se cuenta las diferentes fases del cáncer de mama. El segundo relato se titula “Papá busca trabajo”donde se intenta explicar qué es estar en paro y por qué es un motivo de preocupación familiar. El tercero es “¿Dónde está el abuelo?” donde se trata el tema de la muerte de un ser querido y del duelo. El cuarto y último es “Voy a tener un hermanito” que anticipa la noticia de la llegada de un nuevo miembro en la familia que es un hermano.
Laura cree que en muchas ocasiones los padres se complican la vida, escondiendo o incluso no diciendo la verdad a los hijos, creyendo así que se les protege. Este tipo de comportamientos muestran sin embargo inseguridades y miedos que son transmitidas de forma inconsciente a nuestros hijos. Por ello este libro-cuento trata de servir como vehículo que simplifica y acerca a los niños a las preocupaciones de los adultos.
Les dejo con este extracto del libro que espero sea de utilidad a muchas familias.
El pasado 2 de Marzo arrancó el I Curso on line de Investigación en Radiodiagnóstico para TER (Técnicos Especialistas en Radiodiagnóstico) y TSID (Técnico Superior en Imagen para el Diagnóstico), organizado por el Centro de Estudios Sanitarios del Mediterráneo (CESM) de la mano de José Luis Gil González de AULACEM (como administrador y responsable del aula virtual) y Miguel Ángel De la Cámara Egea como tutor. Podéis seguir su actividad en Twitter a través del hashtag #CIRTER15
Miguel Ángel De la Cámara es un Técnico Especialista en Radiodiagnóstico con un ADN que denomino triple i: intrépido, inconformista e innovador. Él tuvo a bien invitarme a participar en el Curso de Aprendizaje: “El Alumno Digital”. El aprendizaje 2.0, un curso on line y gratuito incluido como complemento al curso anteriormente mencionado. Con Miguel Ángel De la Cámara comparto el gusto común de pasar tiempo entre fotones, aunque los suyos son más de kilovoltaje y los míos más de megavoltaje; un paisanaje heredado común (pues él es de la misma tierra de aceituneros altivos que vió nacer a mi padre) y sobretodo compartimos un mismo sentir y empatía por lo que representa el mundo digital y la web 2.0. Con estos ingredientes no me resultó difícil aceptar el reto de participar como docente.
Cada miércoles y durante este mes de Marzo, tendrá lugar un webinar con diferentes ponentes para tratar diferentes temas de interés relacionados con el aprendizaje 2.0. Tengo el privilegio de participar en el webinar sobre la presencia digital en la web 2.0 que tendrá lugar del próximo miércoles día 11 de Marzo. Compartiré espacio virtual con un plantel de invitados de lujo como son Lourdes Ferrando Rodríguez, pedagoga y experta en formación de formadores y amplios conocimientos en e-learning, Javier J.Díaz periodista, blogger de La e-Salud que queremos y dedicado actualmente a la estrategia e implantación de Social Media, Comunicación y marketing on line en stat-ups y el Dr. José Antonio Trujillo Ruiz, Médico de Familia, profesor, escritor, columnista y experto en Gestión Sanitaria y Branding Médico.
La verdad es que yo me siento un poco como este niño de la bañera, es decir, como un aprendiz eterno con hambre de conocer y compartir conocimiento digital. Procuraremos crear un escenario para aprender, desaprender y reaprender como introducía la pasada semana Lourdes Ferrando. Gracias a las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) el autoaprendizaje, la creatividad y también el juego o la diversión (conocido con el término de gamificación) se encuentran en alza, siendo el potencial de estas herramientas enorme. Esperamos contagiar de este entusiasmo a todos los que quieran sumarse a esta experiencia digital. Animo desde aquí a participar a los asistentes con preguntas, sugerencias o comentarios a través de las redes sociales o del chat del curso, pues sin duda lo hará francamente enriquecedor. ¿Te apuntas a aprender a ser un alumno digital?
Os dejo con este video de Miguel Ángel sobre las oportunidades laborales que puede tener hoy en día un Técnico, en este caso de Radiodiagnóstico, pero que por supuesto el ejemplo sería aplicable a Técnicos de Radioterapia o Medicina Nuclear.
Internet ha venido al mundo para quedarse, al igual que en su día lo hizo la imprenta, la telefonía, la radio o la televisión. Negar esta realidad a priori parece arriesgado. Es cierto que se puede vivir en el ascetismo de un mundo sin internet y sin redes sociales. Cabe, sin embargo, tomarnos el mundo de la Tecnología de la Información y la Comunicación (TIC) más como un medio para hacernos la vida algo más fácil, que como un fin en si mismo. Es posible que vivamos en un espacio virtual con mucho ruido de fondo, con un exceso de información que nos abruma y con demasiadas herramientas que llegan a saturarnos. Sin embargo, las ventajas y el potencial de todos estos recursos es enormey hemos de aprender todavía a gestionarlos de una forma racional y sosegada porque nos ofrecen grandes oportunidades que no deberíamos dejar escapar.
El pasado 25 de Febrero fui invitada en representación de mi sociedad científica SEOR por el Diario Médico y su Red Social para uso profesional “Ippok” a participar en un encuentro o #ippokedadaRRSS para hablar de Redes Sociales y Sociedades Científicas. Fue presentado el acto por Francisco J. Fernández como director de Diario Médico y Correo Farmacéutico. Esta particular red social es vertical, a diferencia de las convencionales o llamadas también horizontales, pues se interviene en un entorno seguro, cerrado y que permite establecer conversaciones entre colegas para el planteamiento de dudas y casos clínicos, así como la posibilidad de gamificación y formación continuada. A pesar de sus peculiares y atractivas peculiaridades los profesionales muestran todavía sus miedos a que le consuma tiempo, le exponga en exceso, no se respete la confidencialidad o el valor profesional. Hemos de pensar que se trata de una herramienta de trabajo interno que permite hacer un grupo de trabajo en red con la posibilidad de intercambiar información.
Posteriormente habló Cristina Herrera como responsable de contenidos y marketing social de Ippok, sobre el valor de las redes sociales para las sociedades científicas. Así, se comentó la necesidad de las redes sociales como escaparate de las Sociedades Científicas y de su capacidad para difundir información corporativa y mensajes promotores de salud gracias al contacto directo con los propios pacientes. Se pueden además evitar alarmas, crear alertas y gestionar las crisis sanitarias. En la otra cara, se plantean grandes retos: la constante digitalización, la seguridad y veracidad en la información, las cuestiones de deontología médica y la superación de la barrera de nuestros miedos a las redes sociales.
Tras esta intervención nos habló Guillem Marca doctor en Comunicación Corporativa por la Universidad Rovira i Virgili y Coordinador de Publicidad y Relaciones Públicas en la Facultad de Empresa y Comunicación de la Universidad de Vic. Nos habló de la presencia de las sociedades científicas en los entornos 2.0, haciendo un análisis retrospectivo del uso de las redes sociales en las diferentes sociedades científicas. Explicó que un total de 63 sociedades científicas españolas están en Twitter, entre las que acumulan nada menos que 135.000 seguidores. Unos datos que explican la gran repercusión que el evento logró suscitar en la red social. una serie de especialidades médicas que van a la cabecera en esta incorporación tecnológica con mucha diferencia de las demás: Pediatría, Medicina Familiar y Comunitaria, Urgencias-Emergencias Médicas, Cardiología, Farmacia Hospitalaria y Neurología.
Tras una pausa, se explicaron casos de éxito como el de José Luis Poveda Andrés de la SEFH (Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria) que mostró cómo los pacientes esperan que los médicos y farmacéuticos estemos en las redes sociales al igual que ellos. Tras su intervención entraron en escena el Dr Juan Bravo Acuña de la AEP (Asociación Española de Pediatría) que habló del efecto terapéutico de la comunicación más fluida que permite internet sobre los pacientes y sus familiares. Le acompañó en el estrado su compañero pediatra y polifacético el Dr Javier González de Dios con la plataforma de e-learning “Continuum”. Me gustaron mucho sus intervenciones porque transmitieron el mensaje de que las redes sociales manchan (como se manchan los niños cuando juegan en el barro o con las pinturas), se habló de ciencia, de conciencia, de calor y de color, así como del hecho de hacer bien las cosas, hacerlas con cariño, hacerlas juntos de una forma colaborativa y sobretodo hacerlo. (Son auténticos hacedores)
El Dr José Juan Gómez de Diego de la SEC (Sociedad Española de Cardiología) nos hizo una interesante disertación acerca de la iniciativa #Cardiotuit. El Dr Jorge Izquierdo Martín en representación de la SEMES (Sociedad Española de Medicina de Urgencias y Emergencias) nos explicó cómo utilizaron las Redes Sociales para gestionar la información de la crisis del virus del Ébola en España en Twitter a través del hashtag #SEMESEbolaobteniendo un alcance de 1.600.000 impresiones y más de 300 usuarios de Twitter activos. Un alcance 2.0 sin precedentes. Por último el Dr Carlos Tejero Juste en representación de SEN (Sociedad Española de Neurología) nos habló del valor de las redes sociales profesionales o verticales como Ippok que al ser un espacio exclusivo garantiza el principio de confidencialidad a la hora de poder agrupar opiniones y dudas de los facultativos en red. Resaltó asimismo las acciones de Quiz para la gamificación de dicha plataforma como medio para mejorar la formación de una forma lúdica, entretenida y dinámica.
Twitter fue, asimismo, la red social preferida por la mayoría de los asistentes, con caso un 30% de los votos para comunicarse a través de internet. La ippokedada generó más de 3.500.000 impresiones, fruto de los 1255 mensajes que incluían el hashtag #IppokedadaRRSS que durante poco más de dos horas, lanzaron más de 250 usuarios, entre los cuales se encuentran algunos de los más influyentes facultativos y sociedades científicas en la red. Con todo, el hashtag alcanzó a más de medio millón de usuarios.
La usuaria más “influyente” del hashtag, según la herramienta “followthehashtag” fue la farmacéutica y especialista en comunicación Pilar Barral (@pilarbarralm). Le siguen en el pódium Mónica Moro (@monicamoro) y José Juan Gómez (@josejdgnews) responsables a su vez de algunos de los tuits con más repercusión en el evento.
El tuit favorito de la sesión, sin embargo, fue lanzado por otro usuario. Con un total de 19 tuits con el hashtag, Fernando López (@FernanLopezMesa) logró que su mensaje en referencia a los datos presentados por Guillem Marca alcanzara 16 retweets y 9 favoritos.
El evento tuvo repercusión en Twitter en diez países, la mayoría de ellos de hispanoamérica y fue seguido por más hombres (un 63%) que mujeres. (Esto es un dato que no acabo de entender y que creo que sería digna de un estudio sociológico).
Pero lo mejor de este encuentro para mi fue desvirtualizar a caras conocidas como el pediatraJavier González de Diosdel que soy franca seguidora y admiradora por su vastísimo y magnífico trabajo, tanto en las redes sociales donde es muy activo, como en su blog “Pediatría Basada en Pruebas“, como en sus libros deCine y Pediatría de los que ya ha completado una trilogía digna de elogio. Confieso que no pude evitar la tentación de preguntarle cómo lo hacía para estar tan presente y activo, a lo que me contestó que trataba de gestionar bien su tiempo, de tener una autodisciplina, de poner amor en lo que hace y mucha constancia. El éxito sin duda es la suma de pequeños esfuerzos que se repiten día tras día.
También tuve la suerte de saludar aMónica Moro, todo un referente en Twitter, conocida por su magnífica iniciativa#CarnavalSaludy su blog “Miraquebé”. Al vernos nos reconocimos al instante y fue un momento de “flash” el hecho de ponernos cara. Su afabilidad, su sentido crítico, su perpicacia y su estupendo “jersey amarillo” no la hicieron pasar desapercibida.
El Dr. Oliver Sacks nos sorprendía con un artículo escrito en primera persona en el New York Times sobre la experiencia de su propia vida y de su inminente muerte por un cáncer terminal, un melanoma de coroides (situado en el ojo) ahora metastásico. Este conocido neurólogo y profesor en la Facultad de Medicina de Nueva York ha escrito numerosos libros, entre ellos “Despertares”y “El hombre que confundió a su mujer con un sombrero” en los que navega por la misteriosa mente humana. El artículo rebosa la sabiduría de un hombre que vive con intensidad la vida, ofreciendo a los demás una visión sencilla, honesta y positiva, como una forma auténtica de interpretar su nueva realidad ante la enfermedad que padece. Escuchar o leer a este hombre resulta emotivo y tremendamente conmovedor por la certeza y serenidad con la que cuenta esta situación.
Les dejo con el artículo en cuestión porque merece la pena ser leído:
“Hace un mes, sentí que estaba en buen estado de salud, incluso podría decir que con una salud de hierro. A mis 81 años, todavía nado un kilómetro y medio al día. Pero mi suerte se ha agotado, pues hace unas semanas me enteré que tenía múltiples metástasis hepáticas. Hace 9 años me descubrieron un tumor infrecuente en uno de mis ojos, un melanoma ocular. Aunque la radioterapia y el láser eliminaron el tumor y me quitó la visión del ojo, muy pocos casos metastatizan. Yo me encuentro desafortunadamente en ese raro 2%.
Me siento agradecido de que el tumor original me haya concedido 9 años de buena salud y productividad. Ahora me encuentro cara a cara con mi propia muerte. El cáncer ocupa una tercera parte de mi hígado y aunque su avance puede ser lento, este tipo particular de cáncer es difícil de detener.
Depende ahora de mi elegir cómo quiero vivir los meses que me queden. Tengo que vivir de la forma más rica, más profunda y productiva que pueda. En este sentido me siento alentado por uno de mis filósofos favoritos, David Hume, quien al enterarse que se encontraba enfermo terminal a los 65 años, escribió una autobiografía corta en un solo día en Abril de 1776. Él la tituló “Mi propia vida”.
“Ahora cuento con una disolución rápida”, escribió. “He sufrido muy poco dolor con mi enfermedad y lo que es más extraño es que a pesar de la decadencia de mi persona nunca sufrí una reducción de mi espíritu. Poseo el mismo ardor en el estudio y la misma alegría en compañía de los demás”.
He tenido la suerte de vivir más de 80 años, y los 15 años asignados a mi, más allá de las tres veintenas de Hume, y cinco que han sido igualmente ricas en el trabajo y en el amor. En este tiempo he publicado cinco libros y he completado una autobiografía que se publicará en primavera (más largo que las páginas que puedo escribir Hume).
Hume continuó: “Yo soy… un hombre de disposiciones leves, de autocontrol, de sentido del humor abierto, social y alegre, capaz de unirme, poco susceptible a la enemistad y con gran moderación en todas mis pasiones”.
Aquí me aparto de Hume. Aunque he disfrutado de mis relaciones amorosas, de la amistad y no he tenido enemistades reales, no puedo decir (ni creo que nadie que me conozca lo diga) que soy un hombre de disposiciones leves. Por el contrario, soy un hombre de carácter vehemente, con entusiasmo violento y carezco de moderación extrema en todas mis pasiones.
Y sin embargo, una línea del ensayo de Hume me parece especialmente cierta: “Es difícil, escribió, tener más desapego a la vida de la que le tengo en la actualidad”.
En los últimos días, he sido capaz de ver mi vida como desde una gran altitud, como si viera un paisaje y con un profundo sentido de conexión de todas sus partes. Esto no significa que haya acabado con mi vida.
Por el contrario, me siento intensamente vivo, y yo quiero y espero con el tiempo que me queda profundizar más en la amistad, para decir adiós a los que amo, para escribir más, para viajar si me acompañan las fuerzas, para alcanzar nuevos niveles de comprensión y perspicacia.
Esto implicará la audacia, la claridad y la llanura de mi lenguaje, tratando de enderezar mis cuentas con el mundo. Pero ya habrá tiempo también para la diversión (e incluso para cometer alguna tontería también).
Me siento con un enfoque repentinamente claro y con perspectiva. No hay tiempo para nada que no sea esencial. Debo concentrarme en mi, en mi trabajo, en mis amigos. Dejaré de mirar el “News Hour” todas las noches. Dejaré de prestar atención a la política o a los argumentos sobre el calentamiento global.
Esto no es indiferencia, es un desprendimiento a temas que ya no me competen, pues pertenecen al futuro. Todavía me preocupo por Oriente Medio, sobre el calentamiento global, sobre el crecimiento de la desigualdad. Me alegro cuando me encuentro con jóvenes talentosos, incluso los que me hicieron la biopsia y diagnosticaron mis metástasis. Siento que el futuro está en buenas manos.
He sido cada vez más consciente, durante estos últimos 10 años más o menos, de la muerte de mis contemporáneos. Mi generación se encuentra en la puerta de salida y cada muerte la he sentido como un desprendimiento de placenta, como si me arrancaran una parte de mi mismo. No habrá nadie como nosotros cuando hayamos muerto, pero es que nunca habrá nadie como cualquier otra persona. Cuando alguien muere no puede ser reemplazado. Dejan un vacío que no se puede llenar, porque es el destino genético y neurológico de todo ser humano de ser un individuo único, para encontrar su propio camino, para vivir su propia vida y para morir su propia muerte.
No puedo decir que no tenga miedo. Pero mi sensación predominante es de gratitud. He amado y he sido amado. Se me ha dado mucho y he dado algo a cambio. He leido, he viajado, he pensado y he escrito. He tenido una relación con el mundo, una relación muy especial entre escritores y lectores.
Por encima de todo he sido un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta, y en sí ha sido un enorme privilegio y una aventura”.
Les dejo con este video del Dr Oliver Sacks subtitulado al español sobre la fabricación de los mitos en la mente humana.
Hace unos meses tuve la suerte de conocer a una paciente de cáncer de mama que había afrontado su enfermedad de una forma tremendamente positiva. Su nombre es Chadia Chaouch, una mujer de origen y acento francés pero que lleva ya más de veinte años en nuestro país. Tras su experiencia decidió escribir un libro titulado “Corredora de la vida”en el que narra como, tras ganar 35 kilos durante el tratamiento oncológico, decidió tomar cartas en el asunto y ponerse a correr como una terapia para su calidad de vida. Empezó poco a poco y finalmente llegó a correr maratones. Fue todo un reto que sin duda le reportó importantes beneficios para su salud física y mental. Quiso compartirlo con los demás para que fuera un apoyo para otras pacientes que estuvieran pasando por una situación similar. Chadia es ahora voluntaria y tras observar que las salas de espera oncológicas eran como un segundo hogar para los pacientes decidió hacer un decálogo de buenos consejos y colgarlo para que sirviera de confort a los pacientes.
Este sería un decálogo emocional que me tomado la libertad de adaptar para una sala de espera oncológica
1.- Da sentido a tu vida.
Es necesario tener ilusiones en la vida y buscar un para qué y por quién vivir. Es importante dominar los miedos, liberarnos del sentimiento de culpa y del resentimiento. No dudes en pedir ayuda psicológica si lo necesitas. No te avergüences por ello. Expresar tus sentimientos a amigos o a los especialistas que llevan tu proceso puede ser de gran ayuda.
2.- Piensa en el presente.
Cuida tu presente porque en él vivirás el resto de tu vida. Vive, porque cada día no es un día cualquiera.
3.- No te imagines todos los efectos secundarios que te pueden pasar.
Muchos de ellos no aparecerán y cada paciente es diferente. Lo que le ha pasado a otro paciente no te tiene por qué pasar necesariamente a ti.
4.- Intenta dar un pequeño paseo diario.
Caminar ayuda a despejarse y el contacto con el aire libre siempre tiene efectos positivos. Practica ejercicio físico adaptado a tu situación. Entrénate cada día un poco y no busques excusas.
5.- Agárrate a algo o a alguien que te dé fuerza.
La familia, los amigos o cultivar la espiritualidad son claves para mantener la fuerza ante la enfermedad. Sigue tu camino sin dejarte vencer por la propia enfermedad. No abandones nunca tus sueños ni tus proyectos vitales, pues te ayudarán a seguir adelante.
6.- Piensa que la enfermedad es una etapa más de la vida, que empieza y se acaba.
Disfruta de lo bueno de tu día a día. Dedícate tiempo libre a ti mismo, a cuidarte y a disfrutar con los tuyos. Cultiva las relaciones sociales. No te encierres por el cáncer. Ábrete a las cosas buenas que puede traerte la vida con y después del cáncer
7.- Cuida tu aspecto físico.
Aprende a quererte, a valorarte y a mantenerte con buen aspecto para mantener la autoestima en buen estado. Visualizar que tu cuerpo sana puede ayudarte.
8.- No compares nunca tu proceso personal con cualquier otro.
Cada proceso y cada persona son únicos.
9.- Es tiempo de reconciliarse con uno mismo y con las cosas que hemos dejado pendientes.
Perdónate y trata de cumplir al menos alguno de los deseos que has ido postergando. Atrévete a dar el primer paso para reconducir tu vida.
10.- Sé solidario y apoya a los demás.
Te ayudará a no obsesionarte con la enfermedad.
Les dejo con esta entrevista a Chadia Chaouch en la que habla de cómo correr le ayudó a superar el trance de la enfermedad.
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.