Ponte corbata

Por segunda vez en España, hoy 11 de junio se celebra el Día Mundial del Cáncer de Próstata. Esta fecha conmemorativa tiene como objetivo incrementar la sensibilización social con la enfermedad y favorecer la normalización del cáncer de próstata, además de acercar a los pacientes de este tipo de cáncer y a sus familiares información y recursos a través de “Cáncer de Próstata España”, una división integrada en el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC).
Según los datos de la Asociación Española de Urología (AEU), cada año se diagnostican en nuestro país más de 20.000 casos de cáncer de próstata, tratándose del tipo de cáncer más frecuente entre los varones. Se trata, por tanto, de un tipo de cáncer con elevadas cifras de incidencia pero que cuenta todavía con poca visibilidad en nuestra sociedad.
La estigmatización que acompaña al cáncer de próstata, la falta de información contrastada y de calidad y los escasos recursos de los que disponemos pacientes y familiares, son algunas de las barreras que nos impulsaron a crear la división de “Cáncer de Próstata España”, desde la que celebramos el Día Mundial del Cáncer de Próstata, una iniciativa pionera en nuestro país.
Una campaña en las que las mujeres, hermanas, hijas y nietas de los pacientes son la imagen de la campaña, ya que son ellas las que, en muchas ocasiones, han contactado con la asociación para solicitar apoyo, recursos, e información acerca del cáncer de próstata, y apoyan al paciente en el día a día de la enfermedad. Ellas también conviven con el cáncer de próstata, y por ese motivo son la imagen de esta campaña junto a la corbata verde, un símbolo eminentemente masculino y que contrasta especialmente con la imagen de la mujer. Estas corbatas verdes se repartirán de manera gratuita en las mesas informativas situadas en los principales hospitales de nuestro país. Esperamos que el próximo 11 de junio tú también te pongas corbata y muestres así tu apoyo a los pacientes de cáncer de próstata.  #pontecorbata

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Paleooncología

El cáncer nos parece una enfermedad de la Edad Contemporánea, pero los restos arqueológicos demuestran que esta enfermedad es quizá casi tan antigua como el hombre, aunque su frecuencia era mucho más pequeña. Un equipo de arqueólogos descubrió en Sudán el esqueleto de un hombre que habría sufrido un cáncer metastásico hace más de 3.200 años. Se trataría del caso más antiguo jamás hallado, según un estudio publicado en la revista PLOS One.

Los restos de este esqueleto correspondiente a un varón entre 25 y 35 años de edad, se hallaron en 2012 en una tumba en Sudán por una estudiante de la Universidad de Durham (Reino Unido). El análisis de los huesos ha revelado que el hombre padecía metástasis óseas, pero no ha podido ser posible detectar el origen del tumor primario ni certificar que esas metástasis fueran la causa de su muerte.

Se trata pues del esqueleto más competo y más antiguo de un humano con un cáncer de tipo metastásico, han señalado los autores de este trabajo, un equipo compuesto por investigadores de la Universidad de Durham y el Museo Británico.

Los exámenes realizados muestran que “la forma de las pequeñas lesiones óseas sólo podía haber sido causada por un cáncer de tejidos blandos, posiblemente un sarcoma, aunque el origen exacto de la enfermedad no se puede determinar únicamente a partir de los huesos tal y como ha explicado Michaela Binder, la arquéologa responsable del equipo. El esqueleto, según palabras de la investigadora “podría ayudarnos a comprender la historia todavía desconocida del cáncer, pues tenemos pocos ejemplos anteriores. Necesitamos comprender la historia de la enfermedad para entender mejor su evolución“. Las radiografías del esqueleto han permitido a su equipo contemplar de forma certera lesiones en los huesos, con metástasis claras en las clavículas, omóplatos, vértebras, o pelvis.

Por el momento, sólo se puede especular sobre el origen de este cáncer. Según explican, podrían haber influido factores genéticos, una enfermedad infecciosa causada por parásitos o la exposición al humo de hogueras.
El esqueleto en cuestión se descubrió en la zona de Amara Occidental, a 750 kilómetros al sur de la capital, Jartum.

Francisco Javier Tostado, nos explica en su blog que recientemente se ha descubierto en los restos de un Neanderthal  de 120.000 años, evidencias de metástasis óseas más antiguo, adelantándose unos cuantos miles de años a los anteriores estudios que los databan en solo 4.000 años atrás. Se trata de una costilla encontrada en Krapina, cerca de Zagreb (Croacia).


Hay que tener presente que las evidencias de cáncer son extremadamente raras en los restos fósiles humanos por lo que descubrir un cáncer que no sea originado en los huesos es excepcional. Un grupo de científicos del Museo de Arqueología de Lisboa, con la ayuda de radiólogos y egiptólogos, han revelado un cáncer en una momia egipcia de 2.300 años. Tras practicársele una tomografía axial computerizada (TAC) se confirmó que la momia correspondía a un hombre de unos 60 años con un cáncer de próstata terminal. Posteriormente se encontró en otra momia de 2.200 años el mismo tipo de cáncer.

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Un día cualquiera en el cole

Hace unos días, con motivo de las semanas de las profesiones, tuve que dar una charla en el colegio de mis hijas concretamente en la clase de la más pequeña, de 7 años, sobre mi profesión. Aunque como madre estoy familiarizada con las reacciones de los niños, tener un auditorio de estas características no deja de ser un pequeño desafío. No sólo has de ir preparada, sino tener grandes dotes de improvisación.
Me presenté como médico y como mamá de una de las compañeras de la clase. Les nombré mi especialidad, que como es lógico les sonaba a chino, pues sí ya es difícil que te entiendan los adultos, imagínarse lo que puede ser para los niños. 
Comencé para captar su atención formulando preguntas, fomentando la participación de los pequeños:
Pregunta: 
¿Alguien sabe lo que es el cáncer?
Respuestas:
– Unas células del cuerpo que se ponen muy nerviosas
– Una enfermedad muy difícil de curar
– Una enfermedad que tuvo mi tío, mi abuelo, etc.
Pregunta: 
¿Sabéis cómo se cura el cáncer?
Respuestas: 
– Con unas pastillas
– Con una operación
– Con unas medicinas que te hacen caer el pelo
No van desencaminados los chavales. A partir de ese punto de partida les expliqué que el cáncer es una enfermedad en las que un grupo de células crecen de forma descontrolada rompiendo todas las barreras que se encuentran a su paso en el órgano donde se encuentran situados. Estas células descontroladas pueden a su vez desprenderse del tumor original e invadir vasos linfáticos o vasos sanguíneos, siendo transportadas por la sangre hasta lugares lejanos donde crecen y forman las metástasis. 
Luego les conté que básicamente existían tres tratamientos contra esta enfermedad: la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia. 
Aquí empecé a entrar en materia sobre lo que es la radioterapia y el uso clínico de las radiaciones ionizantes a través de ejemplos sencillos y muy visuales. Les llevé una máscara termoplástica para que entendieran lo importante que es mantener inmovilizada la zona a tratar. Luego les puse el fantástico video de dibujos animadosOne of a kindque es fantástico para ellos y aunque esté en inglés lo entendieron perfectamente. 
Finalmente les dejé un turno de preguntas en el que ellos me preguntaron por cánceres padecidos por gente famosa o de familiares cercanos. He de decir que fue una bonita y constructiva experiencia, pues no deberíamos nunca perder la visión espontánea, natural y sencilla con que los niños ven a esta enfermedad que en muchas ocasiones tratamos de ocultarles.
Invito a mis lectores a que nunca abandonen al niño que llevan dentro. Les dejo con este simpático video “happy” que muestra ese espíritu positivo que tanto se echa en falta en nuestros hospitales.

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Una heroína (para) olímpica

Silvia Elvira es todo un ejemplo de superación y resiliencia frente al cáncer. Con sólo 18 años fue diagnosticada de un sarcoma y diez años después sufrió la amputación quirúrgica de su pierna izquierda por encima de la rodilla. Tras años de tratamientos y diversas cirugías puede contarlo e incluso es madre de dos mellizos: Oriol y Guillem de seis años de edad.

Olvida sus problemas funcionales de vivir con una sola pierna gracias a la fuerza que le dan sus hijos y a su afición al piragüismo. Dice que ambos han supuesto su renacimiento y son los pilares con los que sostiene una vida digna de toda admiración.

Silvia entrena prácticamente a diario en el Canal Olímpic de Cataluña en Castelldefels, en la modalidad de paracanoe K1LTA, un kayak monoplaza adaptado y que será incluido por primera vez en los Juegos Paralímpicos de Río de Janeiro en 2016.

Gracias a este deporte, Silvia ha conseguido superar barreras personales, físicas y psicológicas. Su vida se encuentra plagada de retos y adversidades que ha conseguido vencer con automotivación, disciplina, perseverancia, seguridad y espíritu de sacrificio. Ha trabajado y trabaja muy duro para conseguir patrocinadores y financiación privada en su ambicioso proyecto deportivo. Sueña con ser la primera mujer que participe en paracanoe y consiga una medalla olímpica en su categoría.

Desde aquí quiero enviar a Silvia un mensaje de apoyo, admiración y respeto, deseándole lo mejor para que su desafío llegue seguro a buen puerto.

Les dejo con el video: Ningún día es un día cualquiera.

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Ser madre después del cáncer

Ser madre después de superar un cáncer puede ser parecer una tarea difícil o casi imposible. A muchas pacientes el cáncer les sobreviene en la niñez, la adolescencia o en plena edad fértil. La tasa de supervivencia en tumores infantiles y adolescentes es del 70%, en las leucemias linfoblásticas agudas es del 80% y en los linfomas de Hodgkin del 90%. El cáncer de mama también puede afectar a un número significativo de mujeres en edad fértil en las que han mejorado las tasas de supervivencia. 
El cáncer no tiene por qué ser considerada una enfermedad mortal y la calidad de vida de los supervivientes es uno de los retos que se nos presentan cada vez más a los oncólogos.
Las mujeres sufren en gran medida las consecuencias de los tratamientos. La quimioterapia puede provocar una disminución o incluso una anulación de la función ovárica. La radioterapia lo hace cuando ha de aplicarse en la región pélvica o cerca de ella. Así, se estima que un 42% de las pacientes en edad fértil que reciben un tratamiento oncológico van a presentar problemas de fertilidad.  Por ello, preservarla en el momento diagnóstico debería se una cuestión que siempre se debe plantear a una paciente de estas características.
Desde hace ya unos años se están consolidando estrategias para proteger y conservar la función ovárica en pacientes oncológicas:
Antes del tratamiento oncológico: 

1.- Criopreservación de ovocitos o vitrificación:
Consiste en la congelación de ovocitos tras realizar una estimulación ovárica. Mediante esta técnica se consiguen excelentes resultados a la hora de descongelar. La ventaja de esta opción es que permite a la mujer tener hijos años después de congelarlos, pero con las mismas posibilidades que cuando se vitrificaron sus óvulos. No está indicada en niñas. 
2.- Criopreservación de tejido ovárico:
Con esta técnica conseguimos preservar la fertilidad y la función hormonal ovárica. Consiste en la extracción mediante cirugía laparoscópica de la corteza de uno de los dos ovarios, para ser congelada posteriormente. Cuando la paciente obtiene la curación de su enfermedad, la corteza ovárica se reimplanta en el mismo sitio donde se obtuvo. Puede indicarse en niñas, adolescentes y mujeres jóvenes.
3.- Otras opciones:
La transposición quirúrgica de los ovarios se realiza para evitar la exposición directa de los ovarios a la radioterapia y suele realizarse con cirugía laparoscópica.  
Después del tratamiento oncológico:

1.- Medios naturales:
La recuperación de la función ovárica normal es la situación más deseable, pero desgraciadamente es infrecuente, pues no supera el 20-30% de los casos. En estas situaciones lo más adecuado es tratar de obtener una gestación por medios naturales. Es aconsejable esperar un tiempo que le recomiende su oncólogo antes de intentar una gestación espontánea.
2.- Reproducción asistida:
Si la función ovárica se recupera, pero la reserva ovárica es escasa, las posibilidades de obtener un embarazo natural se reducen de forma drástica. Por ello es importante antes de someterse a un tratamiento de reproducción asistida, realizar un estudio exhaustivo de la función ovárica para valorar las posibilidades de quedarse embarazada. Así, en función de la edad y la reserva ovárica de la mujer se podrán realizar diferentes tratamientos de reproducción asistida: inseminación artificial, fecundación in vitro o microinyección intracitoplasmática de espermatozoides. 
3.- Donación de óvulos:
En el caso de que la función ovárica no se recuperase, existe otra alternativa que es obtener una gestación con óvulos de una donante, ya que el útero no se va a ver dañado por los tratamientos.
4.- Adopción:
Esta es siempre una alternativa a contemplar, no menos importante si se desea ser mamá. 
Ayer fue el Día de la Madre y desde aquí quiero homenajear a todas las madres, especialmente a aquellas valientes que han sido madres después de superado un cáncer.

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