Hola ¿qué hay de nuevo sobre el cáncer en este blog? 4.86/5 (7)

Reconozco que llevo unos meses en barbecho, sin publicar sobre el cáncer y con el blog dormido. Este primer cuatrimestre del año 2019 ha sido muy intenso, con pocos momentos de la necesaria quietud que precisa la escritura de un buen post en un blog. Al menos así lo entiendo. Espero que mis lectores me sepan perdonar esta época de sequía.

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4 de Febrero #DíaMundialCancer 5/5 (2)

El próximo 4 de Febrero se celebra el Día Mundial del Cáncer y este año se ha centrado la campaña en esta imagen de una sana manzana, haciendo un guiño a la prevención del cáncer con el lema “Tu salud es lo primero”. La razón que ha movido a la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) a esta campaña es porque cerca de un 40% de los tumores podrían prevenirse siguiendo unos sencillos consejos:

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Resumen del Día Mundial contra el Cáncer

Como cada 4 de Febrero hemos sido bombardeados en todos los medios de comunicación con noticias con motivo del Día Mundial contra el Cáncer. Algunos titulares asustan en cuanto a la estimación creciente de la enfermedad en los próximos años, otros hablan de experiencias de los pacientes, otros de los avances en investigación y otros de las carencias o lagunas que tiene el sistema sanitario para acceder a los distintos tratamientos.

Voy a tratar en este post de dar una visión a vista de pájaro de los mensajes que se han transmitido de forma frenética estos días y configurar así la información más relevante sobre el tema.

#WorldCancerDay
De forma anual cada 4 de Febrero la plataforma avalada por la OMS #WorldCancerDay (Día Mundial contra el Cáncer) lanza su campaña. Este año ha hecho hincapié en datos demográficos y la toma de concienciación de que el problema del cáncer irá en aumento en los próximos años. A pesar de los avances en tratamiento y prevención, se espera que la incidencia se doble en 2030. Ello es debido al crecimiento demográfico y al envejecimiento de la población.

También hay datos esperanzadores, pues entre un 30-50% de los casos se podrían prevenir en base a los conocimientos actuales, por lo que se enfatiza en la importancia de promover conductas saludables educar a la población para mantenerlas en el tiempo.

Los consejos a seguir son sencillos y se resumen en:

1.- No fumar
2.- Mantener los ambientes cerrados libres de humo
3.- Realizar ejercicio físico moderado y regular
4.- Hacer una dieta saludable (preferentemente la Dieta Mediterránea) y mantener un índice de masa corporal correcto.
5.- Limitar el consumo de alcohol
6.- Evitar la exposición prolongada al sol y utilizar los protectores solares adecuados y necesarios.
7.- Amamantar reduce el riesgo de cáncer en la madre.
8.- Vacunación recomendada a los niños según el calendario vacunal contra Hepatitis B y Herpes Virus (HPV)
9.- Participa en los programas de cribado del cáncer recomendados

Bajo el lema “Nosotros podemos. Tú puedes”, se trata de que cada uno aporte su granito de arena para reducir la carga que el cáncer está suponiendo. Todos podemos tomar partido y realizar acciones para reducir el impacto que el cáncer tiene sobre los individuos, familias y la sociedad. El Día Mundial contra el Cáncer es una oportunidad para hacernos una promesa a nosotros mismos y cumplirla, marcando así una diferencia en la lucha contra esta enfermedad.

Los mensajes son los siguientes:

Nosotros podemos:
– Inspirar acciones, bien con una llamada a la acción o tomando partido por ella
– Prevenir el cáncer
– Percibir oportunidades
– Crear entornos (onco)saludables
– Mejorar el acceso a la atención oncológica
– Construir equipos oncológicos de calidad
– Movilizarnos a través de la redes sociales para impulsar el progreso
– Dar forma a un cambio de política sanitaria
– Invertir en prevención del cáncer
– Trabajar juntos para mejorar el impacto

Yo puedo:
– Tomar decisiones de vida saludable
– Entender que la detección precoz puede salvar vidas
– Pedir apoyo
– Apoyar a los demás
– Tomar responsabilidad sobre el proceso oncológico
– Querer y ser querido
– Ser uno mismo
– Volver a trabajar
– Compartir mi historia
– Hablar claro

A la vista de estos mensajes publicados ya nadie duda que se hace necesaria la apuesta por la Promoción y Educación para la Salud para bajar la incidencia de toda una serie de tumores potencialmente evitables en una alta proporción.

En clave nacional se han publicado estas noticias destacables:

En el diario El Mundo se imprimían dieciséis páginas de forma monográfica sobre el cáncer con diferentes puntos de vista en su abordaje.

La Sociedad Española de Oncología Médica, SEOM, a través de su nota de prensa hace hincapié en los datos demográficos y la necesidad de que los pacientes sean reclutados en ensayos clínicos para avanzar en sus investigaciones.

La Sociedad Española de Oncología Radioterápica, SEOR, ofreció una rueda de prensa junto a la OMC, la UFV, GEPAC y la AECC bajo el lema: “Contra el Cáncer la mejor arma: la equidad” poniendo sobre la mesa el problema de la inequidad de acceso a los tratamientos oncológicos, concretamente en todos aquellos en los que la radioterapia juega un papel relevante y que representa ya el 60% de los casos. Tras el análisis de los datos, se constata que un 30% de los pacientes no reciben radioterapia por falta de aceleradores, obsolescencia de equipos o escasez de profesionales. El tema de la accesibilidad a la radioterapia es un problema de índole internacional que ya se puso de manifiesto en una publicación el pasado mes de Septiembre en la prestigiosa revista The Lancet-OncologyEn dicha publicación se constata el déficit de radioterapia sobre las bases actuales y las previstas. Se evidencian los importantes beneficios que este tratamiento tiene en términos de salud y también en términos económicos.

Por último mi compañero radiooncólogo, Ángel Montero en su blog habla de la excelencia oncológica en nuestro país, dando una visión crítica y constructiva bajo el título “Excelencia en el tratameinto del cáncer: Cuando el árbol no nos deja ver el bosque…”. Merece la pena su lectura para entender la mayor parte de los problemas que nos acucian.

Les dejo con este video realizado por el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) sobre la necesidad de equidad en el tratamiento del cáncer. Deberíamos todos y cada uno de nosotros hacer un pensamiento sobre qué podemos hacer para mejorar esta situación.

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El lenguaje bélico en el cáncer 4.83/5 (12)

Me gusta mimar las palabras, acariciarlas y buscar el sentido de lo que quieres decir. Me gusta cuidar de la ortografía, la puntuación y el estilo del lenguaje. Sé que voy contracorriente en un mundo donde prima la inmediatez, el mensaje corto, la lectura rápida y el consumo práctico y minimalista de las palabras. Los que me conocen ya saben que me siento más cómoda en el lenguaje pausado y reflexivo del blog que en muchos de los mensajes breves de otros medios digitales. No siempre es fácil encontrar la palabra adecuada, en el momento y en el lugar adecuados. Entre lo que pienso, lo que quiero decir, lo que creo decir, lo que verdaderamente digo y lo que el lector quiere leer, lo que lee, lo que cree entender, lo que quiere entender y lo que finalmente entiende, es un largo camino entre el emisor y el receptor, donde fácilmente el mensaje puede ser interpretado de mil formas diferentes.

El lenguaje verbal o escrito es una característica específica del ser humano que nos puede encumbrar a la gloria o por el contrario nos puede sucumbir a la miseria. Las palabras ejercen sobre nosotros un importante poder, empezando por cómo nos hablamos a nosotros mismos o cómo decimos frases hechas sin pensar a los demás. También tienen matices, sonoridades y colores diferentes. Es por ello existen los sinónimos, palabras que quieren decir cosas semejantes pero no son exactamente iguales.

Deberíamos ser más cuidadosos con nuestras palabras, pues pueden resultar ser más dañinas que una simple bofetada. Como si de una prescripción médica se tratara, deberíamos cuidar su posología, su modo de administración, sus contraindicaciones, sus efectos secundarios, sus interacciones y su potencial sobredosificación. Sería bueno leer el “prospecto” de muchas de ellas (me refiero a mirar su significado real en el diccionario. Es un buen ejercicio). Como dice mi buen amigo Fernando Álvarez “Verifiquemos que nuestras palabras tienen un fin positivo, de unión, no de desunión”.

Al hablar de cáncer es habitual utilizar un lenguaje bélico. De hecho GEPAC (Grupo Español de Pacientes con Cáncer) propuso ya en 2013 un decálogo para el buen tratamiento informativo del Cáncer. Entre sus propuestas se encontraba prescindir del lenguaje bélico: “luchar contra el cáncer”, “ganar la batalla”, “ser valiente”, “pelear por el cáncer”. Pueden sonar “normales”, pero no lo son, pues tienen grandes repercusiones sobre los enfermos y sus familiares, especialmente en aquellos que no logran el objetivo deseado de curarse. En su lugar proponen expresiones como “tener cáncer”, “convivir con el cáncer”, “ser un paciente de cáncer”, “ser un paciente oncológico” o “ser un superviviente de cáncer”. El enfermo no es su enfermedad, es una persona que vive con ella.  

El cáncer no es una guerra. Es un conjunto de enfermedades extremadamente complejo y variado, en la que los médicos y otros profesionales del ámbito sanitario vamos conociendo cada día un poquito más a medida que la investigación avanza. Hay motivos sin duda para la esperanza, pues si miramos atrás y vemos el camino recorrido en los últimos años, nos percatamos de muchos cambios positivos. Queda mucho por hacer todavía. Por eso nuestro lenguaje ha de ser constructivo.

El cáncer tampoco es una metáfora. Le hacemos un flaco favor a la enfermedad cuando la palabra se integra en nuestro lenguaje como una puñalada insalvable, como por ejemplo: “la droga es el cáncer de la sociedad”, pues la connotación y el estigma que ejerce la palabra “cáncer” sobre nosotros y especialmente sobre los pacientes es brutal. Y lo mismo ocurre con los eufemismos o los rodeos para hablar de ella como penosa y larga enfermedad, o decir con demasiada frecuencia que se sufre o se padece un cáncer.

Cuidemos nuestro rico vocabulario, cuidemos su tono, su claridad, su contexto, sus matices y sus peculiaridades. Hagamos del lenguaje diario un instrumento sonoro y bien afinado, que sea capaz de transmitir sensaciones agradables, que genere luz en nuestras sombras, que sea inteligible, delicado, que guste olerlo y si en algún momento consigue cambiar aunque sea levemente la actitud del otro, que ésta sea siempre a mejor.

Video: “Palabras” de Amaia Montero

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