Cineterapia oncológica: Un doctor en la campiña. 2016. Francia. Thomas Lilti 5/5 (6)

Un “Doctor en la campiña” es un filme de origen francés dirigido por el médico convertido en cineasta Thomas Lilt que trata de relatar el día a día de un médico rural al que de repente se le diagnostica de un tumor cerebral. Jean-Pierre, interpretado por un veterano François Cluzet  encarna la figura de un médico de un pueblecito al sur de Francia que ejerce su profesión con una abnegación diaria y un humanismo impresionante. Escucha atentamente a sus pacientes, goza de un certero ojo clínico e incluso sabe acompañar y encontrar las palabras justas para cada uno de ellos.

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Cineterapia oncológica: Tabú: Y al final, la muerte….Jon Sistiaga. 2016. España 5/5 (2)

“Y al final, la muerte…” es el título escogido por el periodista y reportero Jon Sistiaga para una serie documental por episodios dentro del programa “Tabú” del canal #0 de Movistar + en los que se aborda de forma profunda, imparcial e intimista el tema de la muerte. Los protagonistas de las historias que ahí se relatan no son actores, sino personas de carne y hueso que hablan sin tapujos de su experiencia, de su forma de pensar y de su forma de sentir o ver la muerte. Estamos demasiado acostumbrados a ver la muerte como algo lúgubre, tenebroso, frío y oscuro. Se ha creado frente a ella un discurso silencioso, del que existe un miedo casi enfermizo, apartado en la medida de lo posible de la realidad cotidiana y confinado a habitaciones de hospital o tanatorios.
Sin embargo, la muerte es algo ineludible y deberíamos ser capaces de hablar de ella con madurez y sosiego. Conviene pues quitarle su escudo, hacerla visible de una forma atractiva, no hiriente. Cabe reflexionar sobre el tabú que le envuelve en nuestra sociedad contemporánea. Eso lo consigue con acierto y fortuna Jon Sistiaga.
La serie permite engancharte a la pantalla gracias a la utilización de magníficos recursos cinematográficos de la mano de los productores de “La Caña Brothers” que llevan de forma exquisita el hilo conductor del relato de la serie haciéndolo bello, sublime, luminoso, atractivo y tremendamente emotivo, llegando al alma del espectador. Jon deja hablar a los personajes, les mira con atención, les escucha y les formula preguntas sin juzgar, obteniendo así muchos contrapuntos y perspectivas muy diferentes que ayudan a generar debate y a tener un espíritu crítico.
La muerte nos enfrenta con las grandes preguntas, las más trascendentales y las más difíciles de responder. La serie documental navega por delgadas líneas rojas de conceptos bioéticos: muerte digna u ortotanasia, eutanasia, suicidio asistido, cuidados paliativos, ensañamiento terapéutico o distanasia en donde todos esos matices se difuminan y en ocasiones pueden llegar a confundirse.  
Por ello es fundamental escuchar a sus protagonistas que van desde una médico forense, a un sacerdote de la Conferencia Episcopal, desde enfermos oncológicos o con enfermedades degenerativas, a médicos paliativistas, de un padre de un hijo pequeño fallecido de una leucemia, a personas que han sobrevivido a una muerte súbita, a un accidente potencialmente mortal o a un coma prolongado, de una médico intensivista al último testimonio de un profesor de filosofía que apuesta por poner voluntariamente fin a su vida. La narrativa cinematográfica, cuidada visualmente al milímetro, la hace especial y conmovedora, alejada de esa visión oscura que tenemos habitualmente sobre el tema de la muerte. No es habitual ver programas o documentales tratados de esta forma. Confieso que tras ver todos los capítulos tengo una visión mejor, más nítida y serena sobre ella. 
La serie está dividida en 17 capítulos de veinte minutos:
– Tres capítulos centrales de: Y al final, la muerte… (1)(2)(3)
– Tres capítulos de Epílogo (1)(2)(3)
– Tres capítulos de Huida (1)(2)(3)
– Tres capítulos de Retorno (1)(2)(3)
– Cuatro capítulos de Fin. Avance (1)(2)(3)
Jon Sistiaga ha sido valedor de un Premio Ondas Nacional de Televisión al Mejor programa de actualidad o cobertura especial por este programa. Como ha dicho el fallo del jurado de dichos premios: 

“Hace falta tener mucha sensibilidad humana y un gran talento periodístico por dar voz e imagen al problema más grande de la vida. Esa sensibilidad y ese talento están en Tabú”

Les invito a que lo vean, merece la pena sentarse con calma y escuchar a los testimonios, ver sus gestos, sus miradas, sus silencios indescriptibles y en ocasiones desgarradores. Situarnos frente a las entrañas de la muerte como un ejercicio necesario y mentalmente sano. Morir bien es tremendamente importante. Somos cada vez más longevos, la población que padecerá enfermedades crónicas en los próximos años será cada vez mayor y en consecuencia el número de muertes repentinas será ciertamente menor, casi me atrevería a decir que anecdótica. Si esa es nuestra próxima realidad ¿por qué no prepararnos para ella? ¿por qué no hablar sobre ella? ¿por qué no expresar cómo nos gustaría que fuera nuestro último adiós o cómo quisiéramos ser recordados por nuestros seres queridos? 
Paradoja: “Vivimos pensando que nunca moriremos. Morimos pensando que nunca hemos vivido”. Jason Becker. 

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Cineterapia Oncológica: Truman. 2015. España-Argentina. Cesc Gay.

La película “Truman” narra un emotivo episodio de cuatro días en la vida de un enfermo aquejado de cáncer pulmonar en fase avanzada. La película se inicia con Tomás, interpretado por Javier Cámara, un profesor universitario que vive con su esposa en Toronto, la cual le empuja a reencontrarse en Madrid con su amigo de la infancia tras conocer su enfermedad. 
El enfermo es Julián, encarnado en la imponente figura e interpretación de Ricardo Darín. Julián es un consagrado actor de teatro divorciado y que vive solo con su perro “Truman”, espectador silencioso de la trama de la película. Julián tiene una compañera, Paula  (Dolores Fonzi) que actúa como mediadora entre ambos amigos. Tomás sorprende y regala a Julián una inesperada visita de cuatro días en los que ambos viven momentos tragico-cómicos que convierten a la enfermedad en un equipaje más llevadero.

Cesc Gay, director de la película, nos confiesa que comenzó a gestar la narrativa de la película en el momento que tuvo que acompañar a un ser querido durante el proceso de su enfermedad. Dice que le sirvió de terapia, como una forma de exorcizar su dolor. Comprendo a la perfección estas palabras porque los acompañantes de la enfermedad oncológica también sufren y viven una situación de vulnerabilidad a la que necesitan hacerle frente y exige un trabajo no siempre fácil. Contar esta historia con la suficiente sensibilidad, pero sin excesivo dramatismo y amargura conlleva a emplear algún elemento humorístico de contrapeso sin entrar tampoco en la frivolización de un asunto de estas características. Afortunadamente ese equilibrio de elementos tan contrapuestos se plasma en el filme. El propio director lo define como una película que “llora por dentro pero reconcilia por fuera”.

Tomás acude al encuentro de su amigo Julián con el objetivo de ayudarle, acompañarle y darle muestras de una amistad con mayúsculas. Durante la película ambos personajes crecen, traspasan la pantalla y se convierten en gigantes. Julián ha decidido no proseguir con el tratamiento y admite su condición sin ambages. Realiza con su amigo una reflexión sobre lo que ha sido su vida y de cómo quiere que acabe. En este ejercicio de introspección Julián nos regala escenas preciosas en las que sale a relucir el magnífico libro de Elisabeth Kubbler Ross “La muerte: un amanecer”, el fenómeno de la conspiración del silencio a la hora de reencontrarse fugazmente con su hijo en Amsterdam, la preparación de su propio funeral entrando en la tesitura entre el entierro o la incineración, las situaciones del qué dirán en bares o restaurantes donde se cruza con conocidos o el curioso hecho de visitar al veterinario para preguntarle cómo se adaptará su perro Truman a su muerte y buscarle unos dueños adoptivos.

Tomás se queda atónito, pensativo, observando sin palabras las diferentes reacciones de su amigo Julián al que encuentra entero y entiende que le está dando toda una lección de vida. Tanto es así que finalmente Julián opta por pedirle a Tomás que se lleve a su fiel compañero Truman con él a Canadá antes de darse el definitivo adiós. Una forma de entregarle un legado a su amigo, un perro que se ha convertido en hilo conductor durante esos cuatro días de reencuentro y despedida.

Se trata de una buena película, pero como tal también carece de algún detalle realista bajo mi prisma como médico, pues Julián no sufre ningún signo físico externo que le haga sospechar que está enfermo: no se fatiga, no tose, no tiene dolor, come bien e incluso tiene buena cara, algo que no es habitual en las fases avanzadas de la enfermedad. También me llama la atención la actitud fría del médico que le atiende al que se le interpreta con un lenguaje corporal huidizo, carente casi de empatía o diálogo y quizá demasiado ponderado, cuyo único gesto humano es ofrecer una tímida palmada en el hombro.

Truman es una película que ha sido galardonada ampliamente con cinco Premios Goya, dos Premios Feroz, dos Conchas de Plata en el Festival de San Sebastián, seis Premios Gaudí, dos Premios Cinematográficos José María Forqué, cinco Medallas del Círculo de Escritores Cinematográficos y un Premio Fotograma de Plata.

Truman aporta una mirada auténtica, fresca y transparente de lo que supone el afrontamiento ante la propia muerte, liberando prejuicios o miedos, cuestionando determinadas actitudes pasadas, haciéndose preguntas que no encuentran una buena respuesta, buscando finalmente ese sentido y trascendencia que todos anhelamos en ese final. Una película a todas luces recomendable.

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Cineterapia oncológica: La fiesta de despedida. (The Farewell Party) Tal Granit, Sharon Maymon. Israel 2014

“La Fiesta de Despedida” es una comedia israelí sobre un tema siempre controvertido y de complicado tratamiento: la eutanasia o la “buena muerte”. Lo hace en clave de humor, sin molestar, ayudándote a abrir la mente navegando entre lo irónico y lo satírico. Se recrea de forma majestuosa sobre los tabúes políticos y religiosos, contraponiéndolos con los lógicos argumentos a favor de ella.
La película dirigida por Tal Granit y Sharon Maymon fue galardonada con el premio Ophir a la mejor dirección, equivalente a los Goya españoles, así como el Premio del Público 2014 en el Festival de Venecia y la Espiga de Oro a la mejor película 2014 y a la mejor actriz en la Seminci (Valladolid).
“La Fiesta de Despedida” está ambientada en una casa de retiro de Jerusalén, concebida como una institución para la tercera edad donde se conserva la independencia y autonomía de sus residentes coexistiendo así un comedor y espacios comunitarios. En ella, Yehezkel (interpretado por Ze’ev Revach) es un inventor aficionado y vive con su mujer Levana (interpretado magistralmente por Levana Finkelstein) que empieza a desarrollar una incipiente enfermedad de Alzheimer. Están angustiados por el sufrimiento que padece su amigo Max (Shmuel Wolf) afecto de cáncer y que se mantiene médicamente vivo en contra de su voluntad. Su mujer Yana (Aliza Rosen) quiere poner de alguna forma fin a su agonía y pide ayuda a Yahezkel. Éste idea un ingenioso prototipo y dispositivo que ayude a Max a conseguir su objetivo de acabar plácidamente con su vida. Para su perfeccionamiento piden ayuda a otro residente, el Dr Daniel (Ilan Dar), un veterinario jubilado que ha sacrificado a numerosos animales que acepta el desafío de mejorar el prototipo. También entra en escena un policía retirado, amante clandestino del Dr Daniel que recomienda grabar en video el testimonio de Max como responsable del suicidio asistido para evitar problemas legales.
Tras conseguir entre todos el objetivo toca ponerlo en marcha. Max acompañado del cariño de su mujer, acaba diciendo unas palabras a la cámara y acciona el botón que le conducirá al óbito deseado. La película no entra en exceso en el debate moral de esta cuestión, pero si saca a relucir de forma muy notable la realidad del ensañamiento terapéutico, la soledad del enfermo ante sus necesidades físicas y morales, el deterioro físico y cognitivo de las personas mayores, el sufrimiento brutal que sienten al verse personas muy dependientes, etc. La muerte puede verse como un muro inquebrantable del que no se puede ni hablar o bien, como el caso que se presenta, como una puerta de salida digna a una vida que pesa ya demasiado. Tras esta muerte, el rumor corre como la pólvora y otros ancianos con casos parecidos al de Max vienen a pedir ayuda a este grupo de intrépidos mayores. El dilema está servido.
La interpretación de los personajes es sublime, inteligente, tierna, acaricia el corazón y le da un revés a los principios morales y éticos arraigados en nuestra cultura, obligando al espectador a reflexionar anticipadamente sobre los propios deseos acerca del final de la vida. No crean que es una película triste, más bien al contrario. La sonrisa y la carcajada surgen con más naturalidad de la esperada a pesar de lo delicado del tema. Es una película tremendamente entrañable y relata la realidad que viven nuestros mayores (nosotros también llegaremos), una verdad desnuda, ingeniosamente descarada, irreverente y tratada a puro corazón abierto. Una comedia “negra” sobre la amistad y el saber decir adiós.
Lo que más me ha gustado de “La Fiesta de Despedida” es el regusto amable que te deja, al utilizar el sentido inteligente del humor como un necesario bálsamo purificador. La simpatía de los personajes nos acerca con cariño al sufrimiento humano en la enfermedad oncológica terminal, la demencia y las enfermedades crónicas, así como al deseo de una muerte digna y respetuosa. Sin duda, los Cuidados Paliativos tendrían mucho que aportar sobre ella.

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Cineterapia oncológica: Cáncer: El Emperador de todos los males. EEUU.2015. Barak Goodman

“Cáncer: El Emperador de todos los males” (Cancer: The Emperor of all Maladies, en inglés) es una película-documental estrenada el pasado 30 de Marzo de 2015 y dirigida por Barak Goodman, basada en el libro ganador del Premio Pulitzer por el oncólogo Siddhartha Mukherjee. En el largometraje se cuenta la historia completa del cáncer, desde su primera descripción en un pergamino antiguo Egipto a los laboratorios relucientes de las instituciones de investigación modernas. Es un trabajo de gran envergadura de 6 horas de duración total, en el que la película entreteje una narración histórica con historias íntimas sobre pacientes contemporáneos y una investigación sobre los últimos avances científicos que pueden traernos, por fin, al borde de la curación duradera.

El documental coincide con la escala épica de la enfermedad, la remodelación de la forma en que el público ve el cáncer, quitando un poco el miedo y la incomprensión que siempre le ha rodeado. La historia de cáncer es una historia sobre el ingenio humano, la resistencia y la perseverancia, pero también de la arrogancia, del paternalismo y de la percepción errónea de las cosas. “Cáncer: El Emperador de todos los males” examina el cáncer con la precisión de un biólogo celular, la perspectiva de un historiador y la pasión de un biógrafo. La serie teje hábilmente tres películas diferentes en una: un documental de historia fascinante, un “storytelling” íntimo y certero y un informe científico sobre su investigación. 

 
Una bomba de cobalto de 1955 en París (Foto de Serge Berton Getty)

Los orígenes del proyecto se remontan a cuando Stand Up To Cancer y su fundadora Laura Ziskin obtuvo los derechos cinematográficos del libro del Dr. Mukherjee en 2010. Al mismo tiempo, el presidente y CEO WETA Sharon Percy Rockefeller leen el libro del Dr. Mukherjee durante su tratamiento para el cáncer en el Centro Integral Johns Hopkins en Baltimore. Poco después, Rockefeller conectó con Burns y Ziskin a principios de 2011 y la planificación para el documental comenzó rápidamente.  

El Dr Siddhartha Mukherjee, autor del libro homónimo

Cuando leí el trabajo increíble de Sid y lo conocí, yo sabía que él y Ken podrían crear una película que informara y nos inspira. Con “Stand Up to Cancer” y otras organizaciones clave como los partidarios del proyecto y el aprovechamiento de los recursos, el alcance y el poder de todo el sistema de radiodifusión pública, vamos a reformar profundamente la comprensión y la percepción de cáncer de los estadounidenses. Por supuesto, estoy honrado de tener una oportunidad de trabajar con cineastas tan consumados y con socios tan inspiradores, señaló el Dr. Mukherjee.

“Cáncer: El Emperador de todos los males”, surgió de mi experiencia como médico oncólogo para tratar de navegar y entender esta enfermedad histórica. El tratamiento del cáncer es uno de los desafíos humanos más significativos al que nos hemos enfrentado. Pero ahora, por primera vez, estamos en un momento extraordinario en la historia de la investigación del cáncer porque por fin estamos empezando a entender qué causa el cáncer a nivel celular o molecular, o genético de una manera que no sabíamos diez o incluso cinco años años atrás. Este proyecto ofrecerá al público una visión más clara de dónde estamos en este viaje extraordinario.

Yo estaba asustado y lleno de júbilo por el libro de Sid y emocionado por la sugerencia de Sharon, así que colaboramos para convertir este notable logro en una película. Barak Goodman, quien además de dirigir la película sirve como el productor de la serie, observó:” Esta es una historia tan rica, histórica y aún trágica que nos desafía como cineastas todos los días. Pero también es un momento de gran optimismo de que por fin podemos estar dando vuelta a las tablas en esta enfermedad. Quiero que la gente venga de lejos a ver nuestra película con menos miedo y con más esperanza sobre el futuro del cáncer.

Aplaudimos la visión de Sharon para este proyecto y sabemos que reúne a las fuerzas creativas del Dr. Siddhartha Mukherjee, Ken Burns y Barak Goodman se resulta en una película de gran alcance “, dijo Paula A. Kerger, presidenta y directora ejecutiva de PBS. “Al aprovechar el poder de las estaciones de PBS, Stand Up To Cancer y otros asociados, esta iniciativa de amplio alcance creará un diálogo importante acerca de esta terrible enfermedad. Este es precisamente el tipo de contenido de la consecuencia que es el sello de los medios públicos “.

Barak Goodman, Siddhartha Mukherjee y Ken Burns
 

El documental cuenta con varios clips o apartados:

¿Qué es el cáncer ?
Todos llevamos las células que tienen el potencial de convertirse en cancerosas, pero ¿cuál es el misterio que hace que algunos de nosotros desarrollemos cáncer y otros no? ¿Es el medio ambiente? ¿Es genético? ¿Qué es el cáncer exactamente? Estos clips del documental ayudan a explicar el cáncer y sus causas, el tratamiento y el futuro del tratamiento del cáncer. Es interesante ver los materiales de apoyo, las preguntas de pre-visualización, las preguntas de discusión, el vocabulario y los recursos adicionales.

El Método Científico: 
La historia de la investigación del cáncer ha demostrado cómo los científicos han utilizado los pasos básicos del método científico para hacer nuevos descubrimientos y avances en la comprensión del cáncer, tratamiento del cáncer y la curación del cáncer.

Tabaco, Publicidad, y el cáncer: actividades de educación mediática 
Los medios pueden ser una fuerza poderosa en la conformación de las percepciones acerca de los productos y de nuestros propios hábitos de consumo. Durante la primera mitad del siglo 20, la publicidad de cigarrillos era omnipresente y el uso de ella era alta.

Mujeres en la Ciencia:
Las mujeres han jugado un papel central en la investigación y tratamiento del cáncer. Explore las historias de Dr. Suzanne Cole, una médico especializada en cáncer, la Dra. Mary-Claire King, quien descubrió la mutación genética que causa el cáncer de mama, y la doctora Lori Wilson, una cirujana oncológica  oncólogo que se diagnosticó de cáncer de mama a sí misma.

Marie Curie en su laboratorio
Esta es una foto curiosa de una antigua bomba de Cobalto de los años 50 extraída del propio documental.

Y en contraposición esta es una foto más actual de un acelerador lineal, también extraída del mismo documental
Les dejo con el tráiler de “Cáncer: El emperador de todos los males”. Un documento visual que seguro nos servirá a todos de referencia en Oncología.

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