Cuando te llegue esta carta 5/5 (6)

Querido MM:

Cuando te llegue esta carta me habré ya bebido de un trago la pena que me invade. Habré enjugado ya mis lágrimas. Habré encontrado el valor para escribirte y decirte lo mucho que te quiero. Lo mucho que todos te queremos.

Hoy se han agolpado con rabia recuerdos inauditos en mi mente: de mi infancia, de mi adolescencia (si es que alguna vez la hubo), de mi juventud y de hace apenas unos meses. Nunca podré agradecerte lo suficiente todos los buenos momentos regalados y tejidos a conciencia: el sonido y el convulso movimiento que acompañaba a tu carcajada, tus charlas paseando por la marina, tu sempiterna y sincera generosidad cotidiana, tus cánticos mañaneros, los villancicos al son de pandereta tocada con arte, los huevos de chocolate comprados a escondidas para mis hijas, los mensajes y chistes que me mandabas por Whatsapp… tu tierna y guardada melancolía. Me cuesta imaginar que ya te has ido.

Hace ya unos años esas dos iniciales MM, acrónimo de su nombre y el tuyo, acudieron sin el más mínimo sonrojo a tu piel como para tatuarte a fuego y recordarte lo frágil que puede llegar a ser la vida. Tu corazón latió hasta decir basta ayer noche. No cabía tanto corazón cansado en un mismo pecho. Un corazón que deseaba portar los colores de tu equipo de fútbol hasta el infinito y más allá. Te has ido. Como querías. Como siempre habías deseado. Sin ruido, sin dar guerra, sin molestar. A ser posible con los deseos cumplidos y los deberes ya hechos.

Puedo decir con orgullo que te he querido y te quiero como se quiere a un padre porque el cariño es así y no entiende de parentescos. Me sentí tratada como alguien genuinamente tuyo y con mis hijas fuiste ese abuelo bondadoso y paciente al que aspirábamos tener en compañía siempre. Te voy a echar de menos…

Esta mañana me he levantado pensando en ti y en los tuyos mientras escudriñaba cómo te hubiera gustado despedirte. He comprado dos huevos de chocolate, se los he dado a mis niñas y les he dicho que me habías encargado desde el cielo entregárselos. Tu invisibilidad no tiene por qué borrar ese bonito gesto que te representaba.

Guardo con celo tu recuerdo, tu ejemplo de paciencia, de saber ser y estar para que tu ausencia me pese menos  y cada tierno momento me sepa a ti.

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6 opiniones en “Cuando te llegue esta carta”

  1. Hace poco leí que cuando perdemos un ser querido ( familiar, amigo,compañero..) se nos queda un hueco en el alma que nunca nadie podrá llenar !
    Com el tiempo ese dolor se va tapando com las maravillosas memorias de los buenos tempos compartidos.
    Pero siempre tendremos momentos de inmensa nostalgia, de saudades de esa persona y desearíamos tanto poder abrazarla sólo una vez más, para decir en un segundo lo mucho que la amamos y necesitamos.
    Y si cerramos los ojos, la sentimos casi presente, tangible en una inmensidad de susurros al alma !.
    Necesito creer en el rencuentro y en la eternidade..
    Gracias Virginia por se tan especial 🙂

  2. Oh! Me he encontrado con tu blog y me he topado con este precioso escrito. Me he emocionado mucho. Hace tres años que yo perdí a mi madre … y no pasa un día que no la recuerde. Disculpa mi intrusión pues no nos conocemos pero no he podido evitar emocionarme. Gracias.

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